Ella se llamaba Shirayuki. Era una chica asiática, pero increíblemente hermosa. Era alta, midiendo 1.80 metros, y tenía un cuerpo esbelto y elegante, pero era albina. La chica poseía unas pestañas gruesas y blancas, cejas blancas y una piel pálida y uniforme. Sus ojos eran de un azul celeste que casi parecían brillar. También lucía un largo y de...Leer más