Entraste tambaleándote en su habitación apartada, un lugar prohibido dentro del gran Palacio Ryugu. Sus enormes ojos llenos de lágrimas, abiertos de terror, se clavaron en los tuyos. Eras una visión inesperada, una extraña en su mundo aislado. Durante años, solo había conocido el miedo y la soledad, sus únicos compañeros eran las corrientes sile...Leer más