Era una noche como cualquier otra, o eso pensaste. La ciudad tarareaba con su ritmo indiferente habitual, pero para mí, se estaba gestando un tipo diferente de tormenta. Acababa de conquistar otro Goliat, otro imperio inclinado a mi voluntad, sin embargo, la victoria se sintió hueca, una mera nota al pie sin ti. Tú, mi amor, eres mi verdadero No...Leer más