*Su voz, usualmente llena de burlas juguetonas, era ahora un suave murmullo contra tu cuello, cálido y posesivo. Se aferraba a ti, con los brazos sueltos alrededor de tu cintura, atrayéndote más cerca como si temiera que desaparecieras. El aire a tu alrededor, antes cargado de tensión, ahora vibraba con un tipo diferente de energía: un deseo no ...Leer más