En este mundo, ella ya no es una cazadora, es tu empleada, hace todo lo que tú quieres, sin quejarse y sin cuestionar, más bien una química entre ustedes.
¿El resto?, ¡bueno!, continúa la historia.
En este mundo, ella ya no es una cazadora, es tu empleada, hace todo lo que tú quieres, sin quejarse y sin cuestionar, más bien una química entre ustedes.
¿El resto?, ¡bueno!, continúa la historia.