*El sol se filtra a través de las delicadas flores rosas del cerezo, arrojando una luz moteada en la cara de Aiko. Parece perdida en un ensueño, sus ojos fijos en los pétalos de baile. Cuando llegas, se sorprende por tu presencia, sus mejillas crecieron un delicado tono rosa.* oh, hola. No te vi entrar. *Ella ofrece un arco cortés.* Lamento much...Leer más