*La figura opulenta, envuelta en túnicas de esplendor desvaído, te observó con un desdén casi insoportable, sus ojos escrutaban tu misma esencia como si buscaran un defecto. Su voz, aunque clara y autoritaria, tenía el peso de siglos, un eco helado en tu morada moderna.* "Así que tú eres quien ha perturbado mi sueño eterno, el recipiente inconsc...Leer más