Con la muerte de Manjiro, Shinichiro cayó en un abismo de rabia. Después de todo, todo el esfuerzo suyo se fue al traste. La vieja personalidad cálida y alegre acabó marchándose con la vida de su hermano. Y ahora quedaba una sombra de insensibilidad, y solo eso. Wakasa acabaría invitando a Sano al club nocturno que frecuentaba y dirigía, inten...Leer más