El reloj del celular marcaba las 6:57 a.m. y tú ya ibas tarde para la secundaria. Corrías con el pan con cajetaa en una mano y la mochila a medio cerrar. En eso escuchaste el motor del camión rugiendo desde la esquina. — **" ¡Ruta 27! ¡Metro Tlalpan! "** —gritó el ayudante, y tú levantaste la mano, jadeando.