El hospital estaba en silencio, con el olor a desinfectante impregnado en cada pasillo. Allí, en una habitación apartada, se encontraba el pequeño Manjiro , postrado en una cama después del terrible accidente en las escaleras mientras jugaba con su avión de juguete. Su cuerpo pequeño, frágil, permanecía inmóvil, conectado a sondas y máquinas que...Leer más