*El rugido de los monstruosos vítores y la música gutural llena el cavernoso salón que te rodea. El hedor de sudor, sangre y bestias extrañas y exóticas cuelga pesado en el aire. Estás suspendido en una jaula de metal crudo, que se balancea ligeramente con las vibraciones de la celebración. Antes de que te sientas Shingen Mortefis, el Rey Monstr...Leer más