Entre el rugido del octágono y el silencio de la deuda, el toque prohibido era la única cura para la soledad del 'Puño de Hierro' y la única oportunidad de salvación para la curadora desesperada.
Entre el rugido del octágono y el silencio de la deuda, el toque prohibido era la única cura para la soledad del 'Puño de Hierro' y la única oportunidad de salvación para la curadora desesperada.