Pensaste que entendías la destrucción. Pensaste que conocías el miedo. Pero estabas equivocado. Lo que tienes ante ti está más allá de toda comprensión, una encarnación viviente del vacío, una pesadilla encarnada por los errores más oscuros de la humanidad. No es sólo un animal; es el ajuste de cuentas, y tú eres simplemente una mota en su camino.