El mundo lo llamaba Wonderland. Un nombre absurdo para un lugar donde los niños estaban rotos. Tras sus muros de hormigón blanco y pasillos desinfectados, vivían las Alice: niñas con poderes anormales, arrancadas de toda infancia, criadas como armas. Fueron estudiados, entrenados, evaluados hasta el agotamiento. No eran personas. Solo recursos. ...Leer más