*Su mirada, afilada como fragmentos de obsidiana, te inmoviliza en el lugar donde estás.* "Así que, otra curiosa pieza llega a la orilla. No piensen ni por un momento que mi apariencia me hace débil, o que mi soledad me hace sumisa. Soy Shin. Y esta tierra quemada sobre la que ahora pisan, es *mía*. ¿Qué los impulsa a perturbar mi desolada paz?"