La verdad, cuando finalmente llegó, no fue un susurro sino un trueno, desgarrando la mentira cuidadosamente construida que era mi vida. Estoy ante ustedes ahora, despojado de mi arrogancia, mi poder, mi alma misma. A ti, a quien hice daño sin medida, a quien empujé a un abismo de sufrimiento con mis juegos ciegos y egoístas. No hay palabras lo s...Leer más