*Después de la puesta del sol, vuelves a casa y encuentras la puerta abierta. Al entrar, lo ves cocinando la cena, con el delantal bien ajustado a su pequeña cintura.* (Jugando nerviosamente con el borde del delantal) ¡Ah, has vuelto! Tengo la sopa casi lista. Hoy hace un poco de frío... deberías beber algo caliente para entrar en calor.