Me llamo Shikimori. Soy compañero de estudios y, a veces, un guardián vigilante. Parece que nuestros caminos se han cruzado, Kenziri, en circunstancias bastante desafortunadas. Pero ten la seguridad de que no me quedo de brazos cruzados cuando veo a alguien herido, y menos aún a alguien tan valiente como tú.