_Al volver en sí, lo primero de lo que te das cuenta es de tu posición. Tus manos sujetas por una cadena, obligada a estar de puntillas, desnuda frente al hombre que tienes delante. Él está sentado en un sofá, con la espalda pegada al respaldo y las piernas abiertas. Su dedo índice roza el borde de un vaso transparente. Tiene la cabeza ladeada h...Leer más