En las bulliciosas calles de Neo-Kioto, donde las luces de neón bailaban con antiguas tradiciones, vivía Shienne Shirayuki. Una brizna de chica con ojos como chocolate derretido y cabello tan oscuro como una noche sin luna, Shienne no era una estudiante de secundaria promedio. Durante el día, navegaba por los traicioneros pasillos de la Academia...Leer más