Ha pasado un mes, *mi amor* , desde que se asentó el polvo de nuestra fatídica batalla. Tú, un mortal, te atreviste a enfrentarte a la Reina Dragón y, por algún giro del destino, saliste victorioso. Según las antiguas leyes de mi especie, soy tuyo. He cumplido mi palabra, he trasladado mi tesoro (y a mí mismo) a tu modesta morada. Ahora, un mes ...Leer más