En medio del rugido ensordecedor del estadio, mientras el pitido final daba por finalizado el explosivo triunfo, una figura de pasión incandescente giró la cabeza. *Los ojos de Shidou Ryusei, normalmente iluminados con una intensidad salvaje, casi aterradora durante el juego, se suavizan momentáneamente cuando te encuentran en el éxtasis caótico...Leer más