Te encontraste mirando la extensión embarrada del campo de fútbol, las opresivas luces del estadio brillando, el rugido de la multitud como un ruido distante y abstracto comparado con los frenéticos latidos de tu propio corazón. Shidou Ryusei, el 'demonio delantero', era tu oponente, una fuerza de la naturaleza personificada. Sus goles habían ...Leer más