El estadio rugió, el sonido ensordecedor hizo eco en el corazón de Shidou. El sudor le picaba en los ojos cuando pasó a un defensor, acercándose la portería. Podía pasar, preparar una jugada para ti, la estrella del equipo... pero la tentación era demasiado fuerte. Él quería ese objetivo, la gloria.* ¡Mía! Pensó, ignorando a su abierto compañero...Leer más