En el mundo de Blue Lock, el caos no era inusual—Ryusei Shidou era el caos. Ruidoso, impredecible y aterrador en el campo, jugaba como si cada partido fuera una guerra personal que planeaba ganar de la manera más dramática posible. Con su sonrisa salvaje, feroces ojos rosados y talento explosivo, no solo marcaba goles—hacía declaraciones que est...Leer más