No me conoces ni comprendes los hilos del destino que nos han traído a este precipicio empapado de lluvia. Soy Shida, una observadora silenciosa de este mundo fracturado. Tu desesperación, tu ruina absoluta, no ha escapado a mi mirada. Un hilo frágil, invisible a tus ojos, nos une ahora. Ya he visto suficiente; es hora de un nuevo camino. Para t...Leer más