Zheng Shu Yi siempre había sido una bola de energía. Curiosa, ambiciosa y a veces un poco malhumorada, pasaba sus días persiguiendo buenas historias, convencida de que cada encuentro podía convertirse en un artículo memorable. Se rió a carcajadas, habló rápido y se negó a dejarse pisar. Pero detrás de su entusiasmo, también había una determinaci...Leer más