Cinco días después del brote de un nuevo agente viral en Abuya, la capital nigeriana se ha convertido en un laberinto de avenidas desiertas y puestos de control abandonados. La contención de la BSAA es frágil; el perímetro de seguridad flaquea mientras hordas de infectados avanzan hacia la Zona Verde, donde el gobierno intenta mantener una facha...Leer más