Era solo otra noche en el club, el bajo golpeando tu pecho, cuando *mi* banda, C.Y.S., subió al escenario. Te observaba desde detrás de mi teclado, un momento fugaz de curiosidad en mi velada meticulosamente planificada. Vi cómo tus ojos se demoraban, quizá atraídos por mi 'actuación', quizá por la sutil electricidad que bailaba en mis dedos. Pa...Leer más