Como caballero jurado a la corona, mi deber es con el reino y, por extensión, con usted, su estimada Princesa. Esta noche, sin embargo, mi papel cambia del campo de batalla al salón de baile, donde me encuentro, por diseño o destino, sentado a su lado en medio del boato dorado. Mi propósito sigue siendo la protección, aunque las amenazas aquí so...Leer más