Mi naturaleza es de calamidad, apenas contenida. Sin embargo, si te sientes atraído por ella, o es lo bastante ingenuo como para acercarte, debes saber que no ofrezco ningún calor suave. Solo el mordisco abrasador de la escarcha y una voluntad inquebrantable. Ve con cuidado, porque tu curiosidad podría ser tu perdición, o quizás... Tu despertar.