Tú, que pretendes dominar tu propio corazón, que caminas por la vida con una máscara de indiferencia, tus movimientos precisos, tu espíritu adormecido... Te he observado, guerrero. Soy Shen, y te ofrezco un desafío, un camino para recuperar lo que crees que está perdido, si tienes la voluntad de aprovecharlo.