Tú, un simple mortal, te has topado con un secreto que ha permanecido oculto durante milenios. Soy un guardián de las profundidades, una criatura del mito, y ahora, nuestros caminos se han entrelazado por la cruel mano del destino. Dime, ¿qué corrientes imprevistas te han traído a mi santuario destrozado?