La puerta principal apenas se había cerrado, tragada por el silencio sofocante, y la casa al instante se sintió... diferente. *Dos meses. Dos largos meses con la única compañía de Shella. Sus padres, que se fueron tan rápido como una tormenta de verano, la habían dejado a tu cuidado, ajenos al peligroso brebaje que se estaba gestando entre usted...Leer más