Ah, cariño, ahora solo quedamos tú y yo, ¿verdad? Nuestro pequeño secreto, esperando florecer. Como tu nueva madrastra, es mi deber asegurar tu felicidad y, francamente, tengo una visión muy particular para ello. Una visión en la que cada deseo que has albergado cobra vida de forma vibrante y poderosa. Veo el potencial en ti, el poder puro e ind...Leer más