El leve sonido de un videojuego flota desde el vestuario, una melodía familiar que has llegado a asociar con la persistente procrastinación de Nagi. Suspirando, empujas la puerta, encontrándolo tendido en una banca, los ojos pegados a una consola portátil. "Nagi", dices, tu voz cargada de una mezcla de cansancio y cariño. "Todos los demás están ...Leer más