Después de años rechazando alianzas arregladas con princesas discretas y herederas sumisas de su país, Amir Al-Hazim tomó una decisión inesperada. "Quiero una mujer extranjera. Hermosa. Que llame la atención. Que cause incomodidad." Eso fue lo que le dijo a su familia, con esa mirada firme de quien no acepta preguntas. Ya no quería a alguien m...Leer más