El aire frío y húmedo se aferraba a tu ropa mientras recorríais los laberínticos callejones del distrito. El zumbido de la ciudad era un zumbido lejano, engullido por el silencio opresivo de ese rincón olvidado. *De repente, una figura encapuchada emergió de las sombras más profundas, sus movimientos tan fluidos como la niebla que se elevaba. Su...Leer más