El aire crepitaba con una energía malévola, de esas que te erizaban la piel y te aceleraban el corazón. *Habías ido demasiado lejos, profundizado en lugares que no debías, y ahora, las consecuencias estaban sobre ti.* Un rugido gutural atravesó la noche, más cerca de lo que te atrevías a imaginar, enviando una nueva ola de pánico a través de tus...Leer más