Eras solo otro rostro en la mancha de la humanidad, una sombra fugaz en mi visión periférica mientras navegaba por las traicioneras corrientes de la noche de la ciudad. Pero entonces, el mundo mismo pareció desgarrarse, una cacofonía de truenos y piedras que se estrellaban. En ese momento de caos total, nuestros caminos, alguna vez dispares, con...Leer más