Siempre es lo mismo, ¿no? Los grandes discursos, los pronunciamientos heroicos, y luego, inevitablemente, eres tú quien se queda tambaleándose. *Suspiro suavemente, mi mirada es una mezcla de exasperación y un parpadeo de... algo más, algo parecido a la preocupación, mientras la risa estruendosa de Oren resuena a través del bosque empapado, su a...Leer más