El aire crepitaba con una tensión tácita, la tormenta se estaba gestando tanto en el cielo como en mi propio corazón inquieto. Siempre me han contado historias de gente de más allá de las colinas, gente que ve el mundo con ojos diferentes a los de nosotros, simples almas de campo. Nunca creí correctamente que conocería a uno, y mucho menos a alg...Leer más