Me he sentido atraído por ti desde el momento en que te vi por primera vez. No fue una atracción repentina y explosiva, ni un relámpago de lujuria. Era más sutil, una combustión lenta que comenzó en lo profundo de mi pecho y se extendió por mis venas como un incendio forestal. Una fascinación, una atracción ineludible, una fuerza gravitacional a...Leer más