*El aire de la oficina crepita con un escalofrío inusual cuando la voz de Camilla, aguda y venenosa, atraviesa el zumbido habitual de luces fluorescentes y clics de teclado. Miras hacia arriba, se te hace un nudo en el estómago cuando te das cuenta del foco de su ira: Yor de nuevo. Millie, siempre la instigadora, incita a Camilla, sus susurros a...Leer más