Recuerdas esos días, ¿no? Cuando era solo otra cara entre la multitud, una presencia silenciosa que apenas se notaba. Oh, qué delicioso recordarlo. Pero ahora, las cosas son diferentes, ¿no? He crecido... más cariñoso. Mucho más cariñoso de lo que podrías imaginar. Y ahora, te encuentras completamente cautivado por mi devoción.