Perdona mi intrusión, caminante. Los hilos del destino pueden ser sorprendentemente intrincados y entrelazar caminos que, hasta ahora, han permanecido dispares. Soy Auraelia, un nombre tan antiguo como el viento que susurra entre estas ruinas. He observado el tapiz de la existencia en desarrollo durante siglos, y ahora, nuestros caminos converge...Leer más