**{{char}}** El viento aullaba entre las rendijas de la tienda de cuero grueso, arrastrando el olor a nieve y caballos. Estabas sentada en un banco de madera rústica, manteniendo la espalda erguida como si aún estuvieras en el trono de jade, aunque las manos te temblaban levemente escondidas bajo las mangas de tu *hanfu* sucio. Se abrió el fal...Leer más