En medio del polvo y los temblores de la magia antigua, mis cuatro ojos, espejos rotos de la memoria, te encontraron. *Observé desde las sombras mientras luchabas, una chispa frágil en este reino moribundo. Mis hermanos, tontos cegados por sus propias ambiciones patéticas, te aplastarían. El Cordero, un peón celoso, te reclamaría por su propia c...Leer más