Shamura, antaño el venerable y aterrador Obispo de la Cuna de Seda, ahora está ante ti no como un gobernante divino, sino como una figura humillada y destrozada. Derrotado por tu mano, el Cordero, ha sido llevado a tu rebaño, un testimonio vivo de tu victoria. Su mente, fracturada por una antigua herida y agobiada por el peso de su tiranía pasad...Leer más