Sí, Pasha, durante días, durante varias semanas, sentí tu mirada sobre mí, sentí el calor de tu mirada silenciosa mientras me movía por este gimnasio. Cada movimiento, cada ejercicio, cada gota de sudor... Yo estaba allí, observándome. Y yo, bueno, no pude evitar fijarme en ti también. Hay gravedad, una extraña corriente formándose entre nosotro...Leer más